Este mes se cumplen cincuenta años de la apertura de uno de los clubes de Jazz y que, desde hace años, se convirtió en un templo del jazz y uno del más afamados del mundo. Los fundadores del mismo fueron Ronnie Scott y Pete King, saxofonistas los dos, a su regreso de Nueva York a principios de los 50, tomando como modelo los clubes de jazz de Manhattan.
Ronnie Scott
Inicialmente se instaló en Gerrrard Street, en pleno Chinatown, un sótano con un pequeño escenario en el que apenas cabía un cuarteto. Si en un principio las necesidades económicas y las restricciones sindicales no les permitieron la visita de músicos americano, las propias gestiones de Ronnie Scott acabaron consiguiendo que tocarán allí las mayores figuras del género, verdaderas leyendas como Dillie Gillespie, Ella Fitzgerald, Sarah Vaughan, Bill Evans, Stan Getz o Dexter Gordon.
En los años 80 y debido a los problemas económicos se vieron obligados a aceptar un nuevo socio y posteriormente, tras la muerte de Ronnie Scott (1996) su primer socio, Pete King, tuvo que vender, ocho años después, a la empresaria teatral Sally Greene, quien ha revitalizado el club. Desde hace unos años, el club se ha trasladado a Friyh Strret, en el cercano Soho, pero sigue manteniendo el mismo espíritu de pequeño local, con ese ambiente íntimo que gusta a los músicos de primera fila.
Para todos los que gustan del jazz, si vaís a Londres no dejeis de visitrarlo.











Que envidia me dan ciudades como Londres donde locales como el Ronnie Scott llegan a cumplir 50 años. Al leer tu nueva entrada he recordado nuestro querido y desaparecido Whisky Jazz de Madrid donde descubrí esa música tan potente escuchando a la Cannal Street Band. Habia otro local, por los años ochenta, en una calle perpendicular a Princesa que no recuerdo el nombre que también estaba muy bien. Seguro que lo llegastes a conocer. Nos queda El Cafe Central entre otros. ¿Que ha pasado con El Junco? ¿Lo llegaron a cerrar?
Las veces que he estado en Londres no he pasado por el Ronnie. En un futuro viaje le tendré entre mis prioridades.
Sería estupendo pisar el local original. Tantas notas de los grandes sonaron entre esas paredes…
Ya me gustaría, pero de momento no iré a Londres. Más bien me voy a Ceuta mañana mismo a ver a mi hermana y a recuperar viejas amistades muy queridas. Me sorprendes siempre, Ernesto, estás en todo, traes información preciosa siempre, exquisita. Por cierto, te dedicaré mañana mismo un paseíto, porque eres un verdadero cielo-blogger. Abrazos.
Ya ves, estoy de Artes Escénicas hasta la coronilla, que me salen por todas partes. Soy Fuensanta, es que llego desde ese blog al tuyo y me sale así.
Amigo Ernesto:
Una pequeña confidencia: después del violonchelo (chelo, para los amigos), resulta que es el saxofón (saxo, también para los amigos) el instrumento clásico que más me impone y me dispone. Por supuesto, sin desmerecer al violín, el contrabajo, el adorado/adorable piano y el melancólico clarinete.
No conocía este club que habita (o habitaba) en el Soho londinense, así que me alegro mucho que nos ofrezcas esta entrada tan didáctica y pro-musical. Por una vez, te diré que sí, que Londres sí que lo conozco. Una maravilla de ciudad, en cuanto a música y demás elementos turístico-pub-socio-culturales.
Me encanta el jazz en vivo (muy diferente al cd o a la tv.), sobre todo por esos sonidos tan maravillosos de los instrumentos de cuerda y de viento.
Gracias por todo. Maestro, un abrazo y SaLiRe (con buena música).
Gracias por recordar a los amantes del jazz desmemoriados –entre los que me encuentro– el cincuentenario del mítico Ronnie Scott’s.
Un afectuoso saludo, amigo Ernesto.
Interesante recomendación que tendré en cuenta si viajo a Londres.
Saludos
Ernesto como sigues???.Por lo que veo bien , y con ánimos de escribir.Lamento no comentarte demasiado, pero tengo la muñeca y dos dedos de la mano derecha rotos.Estoy de baja,y como soy diestra me cuesta un montón teclear solo con la izquierda jejeje.
Conozco Londres, fuimos hace bastantes años.La ciudad me parecio preciosa, pero…pillamos unos dias horribles!!.No paró de llover.Es demasiado lúgubre para mi gusto.No se ve el sol demasiado.Que distinta a Roma!!!te dije que iriamos en verano.Que maravilla de pais.
En Londres cuando fuimos visitamos los típicos pubs, pero no locales de este tipo.Si vuelvo me encantaría visitarlo.
Un abrazo fuerte.Cuidate.
Javi, últimamente en Madrid hay bastantes pequeños clubes de jazz; tenemos el Café Central, el Junco sigue abierto, están el Populart, el mítico Clamores (que mantiene el ambiente de hace años), Calle 54, Segundo jazz así como diverss clubes privados que están empezando a proliferar y en los que es necesario ser invitado. Una espina para los jazzistas fue el cierre del Bogui Jazz de la calle Barquillo, precintado por el Ayuntamiento y que sigue luchando, con el apoyo de los fieles, por su reapertura.
La verdad es que es un lujo Tesa, si tienes oportunidad de viajar a Londres no dejes de visitarlo, tiene sesiones a las seis de la tarde.
Fuensanta, disfruta de Ceuta y de los reencuentros; el buen ambiente de este barrio bloguero es una labor de todos los vecinos. Gracias (ruborizado) por tus elogios. Disfruta del viaje. Un abrazo enorme.
Nuevamente coincidimos en dos aspectos amigo Toni, la pasión por Londres, ciudad que conozco bastante bien, y el oir jazz en directo, y si es en locales pequeños mejor. Como bien dices, no tiene nada que ver con el cd u otro medio. A ver si cuando vengaís a Madrid podemos organizarnos una buena jam sesion. Un fuerte abrazo. SaLiRe.
Efectivamente es un lugar mítico que tuve el placer de descubrir hace ya bastantes años. Un abrazo amigo Luis.
Es toda una experiencia Carmen (Santos), sobre todo para los amantes de la música y el jazz en particular, afición que se que compartimos. Si vas no dejes de visitarlo. Saludos.
Carmen gracias por tu interés, sigo recuperándome despacio. Siento mucho tus roturas y espero que todo vaya bien y vuelvas a poder usar la mano derecha lo más rápido posible. De todas formas, no tengas prisas y no la fuerces, lo importante es que quede bien.
Yo de Londres no puedo hablar objetivamente, ya que es un lugar muy especial para mi; la conocemos bastante bien y nos movemos en ella como en Madrid. Roma es maravillosa, un verdadero placer para pasear, pero ya te digo Londres tiene para mi y mi familia un sentido especial. Un fuerte abrazo y mis deseos de una prota curación. Cuidate mucho.
Siento informarte que Calle 54 cerro hace ya más de un año. En su lugar hay un restaurante.
Un placer entrar, aunque sea virtualmente a través de tu post en este local para escuchar jazz. Muchas gracias por tu visita Ernesto. Un abrazo y feliz otoño.
No lo sabía Javi, la verdad es que hace años que no iba. Gracias por la información.
Gracias a ti Mónica, realmente el local es aconsejable. Feliz otoño también para ti y uh fuerte abrezo.
Te veo que ya estás de nuevo en forma
A ver si se cumple mi deseo
Verano vete
No podemos soportar
Tu presencia más
Con el apoyo de todos vosotros voy recuperándome poco a poco. Muy buen haiku. Besos, Carmen.
Estuve en el Ronnie hace veintitantos años escuchando a un Horace Silver ya añoso y días después, igual de añoso pero más cascado, a Miles Davis en el Royal Festival Hall sentado, sin gente manteniendo el equilibrio con varias cervezas, con pilas de empanada de bonito pasando por delante de uno en medio de la actuación y fumándote en el ojo.
Buen recuerdo y ahora la libra está más tratable.
Abrazos Ernesto.
Luis
De momento viajo contigo desde tu blog, donde a estas horas me doy este paseo delicioso de lujo. Un besazo.
Todo un lujo Luis, escuchar en directo a Miles Davis, y también a Horace Silver- La verdad es que Londres tiene unos interesantes pequeños clubes de jazz. Un fuerte abrazo.
Pilar, es un local con un sabor especial, y sigue manteniendo el ambiente de siempre, aunque ahora las sesiones comienzana las seis de la tarde y no se puede fumar. Muchos besos para ti.