Hoy os traigo otro de esos minúsculos rincones perdidos de Madrid, donde refugiarse del calor que parece ser que vuelve estos días, y sentado en uno de los escasos bancos del jardín disfrutar de un rato de lectura a la sombra, apartados del tráfico del centro y tan sólo escuchando el murmullo del agua de la fuente. En realidad, se trata del antiguo huerto del desaparecido convento del Sacramento (siglo XVIII) en el que las hermanas Bernardas cultivaban hortalizas.
Para acceder a él, hay que bajar unas escaleras desde la calle de Sacramento número 7, y después de atravesar un pasaje bajo edificios modernos, entre ellos la agencia tributaria de centro, nos encontramos con este “jardín casi secreto”, que hasta 1972 se encontraba cerrado por los altos muros del convento, destinado por las monjas al cultivo de diversas verduras (de ahí su nombre), que recuerda la atmósfera de las clausuras madrileñas del Siglo de Oro.
Si podeis, no dejeis de daros una vuelta por este lugar, seguro que os sorprenderá. Y lo digo a riesgo del disguto de los pocos afortunados que lo conocen, que no suelen querer que la gente sepa de este jardín casi oculto en el centro mismo de Madrid, y que aún rezuma el sosiego propio de los espacios religiosos.












No lo conozco y mira que me gusta pasear por la zona. En Madrid nunca puedes decir que te lo conoces al dedillo. Hay tanto por ver. Siempre se encuentra algun sitio por descubrir.
Gracias por la informacion.
En Elche el del Cura y en Madrid, el de las monjas. Los tienen todos.
Qué delicia de rincón, qué lujo caminar sin tiempo… Maravilloso.
Gran lugar para derrochar tiempo sin prisa..
Gracias por tus generosas aportaciones!!!
Hay que ir a madrid a verla como es debido..
Qué bien te conoces mi barrio!
Ernesto, me encanta cuando escribes sobre lugares de tu ciudad, más aún cuando muestras fotografías, aún recuerdo cierto jardín que mostraste. Me gustan porque dan cuenta del cariño que le tienes a Madrid (una ciudad muy especial para mí) Otra razón es que creo que las ciudades en general son contextos especialmente propicios para experiencias educativas sin límites de edad, son como un aula grande, sin ventanas ni puertas.
Cariños,
¡Me encanta! Todavía tengo pendiente el de Anglona. A ver si ahora con el veranito y la jornada intensiva me hago una tournée
siempre debería haber lugares secretos en las ciudades… lugares con historias
Qué encanto. En la próxima escapada que planee a Madrid lo buscaré. En cuanto empieza a hacer buen tiempo, es impensable no imaginarme leyendo en una placita así.
Un dulce beso.
Estos son los sitios que me gusta a mí ver en mi ciudad, pues, aunque parezca mentira, los hay. Ver y fotografíar, tener fotos de jardines y edificios que puede ser que mañana no estén, como han desaparecido tantos víctimas del ladrillo.
Bonito lugar y bonitas fotos….
¡Qué envidia me das! y encima en esta época más aun, porque los olores y los colores son diferentes.
Ya tienes el verano en casa, ya ha pasado el cuarenta de mayo.
Javi, es un rincón bastante escondido y que suele pasar desapercibido por su acceso, poco señalado, de hecho no hay cartel aguno que lo indique.
No son comparables Supersalvajuan, salvo por lo bien qe se cuidaban todos ellos, cras y monjas; y de oblispos ni hablamos.
Lo mejor Pistola es el remanso que spone en pleno centro de Madrid.
Es un placer sentarse en uno de ss pocos bancos, bajo la sombra de los árboles y escuchar el ruido del agua Carmen(sabes). Ya sabes, a visitarlo, que creo no te queda muy lejos.
Jordim, a verla y a disfrutarla.
Adrián, tienes un lujo de barrio, y yo como buen “gato” me encanta perderme por los barrios de la ciudad; y descbrir rincones y edificios.
Niée el otro jardín era el del Príncipe de Anglona, en el mismo barrio centro, al otro lado de la calle de Segovia. Y tienes razón, me encanta Madrid, y confieso que todas las ciudades y lugares que visito suelen ofrecerme sitios interesantes, me gusta pasear las ciudades, y los pueblos, y los campos… soy curioso imparable. Cariños.
Madame Tafetán, puedes recorrer los dos en una misma vez, están muy cercanos, ya digo, uno a cada lado de la calle de Segovia.
Y lo maravilloso es descubrirlos Mono circense, y disfrutarlos.
Es un espacio ideal para la lectura luna. Por cierto, me acordé ayer de ti, estuve viendo una exposición de fotografía de Dorothea Lange, con imágenes en blanco y negro de la Depresión de 1929 en EE.UU. y evidentemente pensé en tus caracoles. Tal vez escriba un post. Besos.
Senior citizen, tu ciudad precisamente es un tesoro de rincones, edificios y lugares. Y muchos de ellos resisten.
Volvió el calor Carmen (Coello) y por eso se agradece especialmente encontrar jardines sombreados y frescos.
Recuerdo que este invierno (cuando el frío era insoportable) nos dejaste un paraje muy similar, aunque no recuerdo su nombre. Desde luego que eres como los poetas bucólicos, siempre buscas y nos revelas esos lugares recónditos para poder disfrutar del paisaje y del pensamiento más íntimo.
La belleza, además de todo lo verde, está en esa fuente y el agua tan viva que brota de su interior.
Aunque se apellide “monjas”, es de agradecer el descubrimiento de este huerto.
Un abrazo. Toni Sagrel.
Ahí era donde deberíamos congregarnos y dejar de teclear compulsivamente estos blogs y que de verdad bitácora viniera de vida. Iré con una flor en el ojal y un periódico bajo el brazo, por si algún día nos encontramos no confundirmos con monjas.
Todos los abrazos,
¡Qué hermoso rincón! Parece mentira que algo tan escondido y tranquilo pueda existir en medio de esa vorágine.
Besos
No lo conocía. Por las fotos, parece un rincón de lo más acogedor y tranquilo. Y preciosa, la fuente.
Un saludo
Qué encanto parece tener, por las fotos y por la sensación que transmites. Mira que acabo de volver de Madrid, pero aunque hubiera leído antes tu escrito, dos días no dan para mucho. Sin embargo, lo tendré en cuenta para visitas más tranquilas. Qué malo es ir de turista a un sitio. Para saborear de verdad los lugares hay que vivir allí, pero también tener la sensibilidad que tú tienes para descubrir esos deliciosos rincones.
Genial que hermoso lugar una plaza que mezcla la belleza, la soledad y la armonia
No conozco este jardín, pero ya he tomado nota para mi próxima visita a Madrid. Yo que soy una enamorada de la capital, ya tengo una cita que cumpliré.
Alfa, era el jardín del Príncipe de Anglona, que está situado muy cerca de éste, en el centro de Madrid, y concretamente en los alrededores de la calle de Segovia, cerca del Viaducto. Por eso tienen mayor valor, son remansos en medio de la vorágine del tráfico. Abrazos.
Ciertamente Luis hay qe recperar las conversaciones sin prisas en lugares apacibles, a la sombra de los árboles y sin prisas. Creo quue no nos confndiríamos con monjas, seguro, pero está bien lo del periódcico. Un abrazo.
Ese es precisamente s encanto Nanny, son como oasis en la ciudad.Besos.
Lo es Tesa, un descanso en los paseos por la ciudad. Saludos.
Fuensanta, es que soy muy curioso, un poco como los mochuelos, me voy fijando en todo, y además me interesa descubrir cosas, lugares, gentes… lo dicho, muy curioso.
Cierto Giancarlo, es un rincón agradable y relajante.
Lo disfrutarás seguro Pilar.
Ernesto , es un sítio precioso y con mucho encanto, no lo conocía, pero tu te encargas de mostrarnos lo más hermoso de Madrid.
Un abrazote.
Me encanta descubrir sitios “secretos” desde un parque, un rincón o un recoveco hermoso, un local diferente poco conocido… es como encontrar un tesoro y nuevas historias (que en realidad son viejas)
Me encanta este rinconcito tan entrañable que has creado. Cuando uno deambula por su cotidiana ciudad no imagina que hay lugares para el silencio. Es un placer descubrirlos aquí.
Gracias Ernesto.
Un abrazo.
Carmen me gusta perderme y descubrir sitios poco frecuentados y curiosos en cualqier ciudad. Abrazos. (Por cierto, anímate con un espacio tuyo, que seguro que tienes muchísimo que mostrarnos y darnos a conocer).
Es cierto Eariandes son verdaderas joyas, sobre todo cuando suponen un remanso de paz en la agitada ciudad. Saludos cordiales.
El placer se completa cuando hay otras personas que los saborean con nosotros. Abrazos Klimtbalan.
Que bonito se ve ^^ sin duda Madrid es un lugar para visitar
No pedo ser objetivo xarleen, soy madrileño y enamorado de mi ciudad, aunqe creo que cualquier lugar, sea ciudad, pueblo o tierra, tiene su encanto y sus rincones y espacios espléndidos. Si te pasas por aquí srá un placer hacerte de guía. Abrazos.