Ayer martes visité en CaixaForum Madrid la exposición Alphonse Mucha (1860-1939) Seducción, modernidad y utopía, que se inauguró el pasado día 30 de abril y finalizará el próximo 31 de agosto.

Para quienes no conozcan a este autor y su obra, cito textualmente el apunte que se da en el programa de mano de la citada exposición:
Alphonse Mucha (1860-1939) fue uno de los artistas más conocidos de su tiempo, creador y divulgador del estilo Art Nouveau, pionero en la aplicación del arte a la publicidad y uno de los padres del diseño gráfico moderno. Sus carteles y pinturas causaron admiración en París y contaron con imitadores en todo el mundo. El arte de Mucha aspira a la belleza. Sus elaboradas composiciones ponen en juego elementos teatrales y alegóricos, y crean una atmósfera de misterio cercana a la poética simbolista.
Esta exposición presenta todas las facetas del arte de Alphonse Mucha a partir de cuatro grandes temas fundamentales -teatro, belleza, misterio y modernidad-, y también presta atención a otros cuatro aspectos particulares que permiten comprender mejor el alcance de su obra: la metrópolis como escenario; la fotografía como medio y como arte; la epopeya eslava, una visión, y la difusión del «estilo Mucha», para el que se toma como ejemplo el modernismo en Madrid y Barcelona.
Esta es la primera vez que se presenta en España una gran exposición dedicada a Alphonse Mucha, que es fruto de la colaboración entre la Fundación ”la Caixa” y la Mucha Foundation, entidad que vela por la conservación y divulgación de la obra del artista.
Brevemente daré mi opinión sobre la exposición: considero que se ha hecho buen montaje, con una distribución que facilita enormemente la visita y que separa perferctamente los fondos expuestos en 4 ámbitos independientes, diferenciados por colores:
1. La primera sala reúne la obra relativa al teatro, con los carteles realizados para la actriz Sarah Bernhardt y, en un espacio aparte, los trabajos referentes a la Exposición Universal de París de 1900.
2. Seguidamente, se contemplan sus obras relacionadas con las ciencias ocultas y signos esotéricos. Y en este segundo apartado, también en otro subespacio, las obras de su “Epopeya eslava“.
3. En tercer lugar, podemos ver las mujeres, entendidas por el ator como la representación absolta sde la belleza; son mujeres elegantes, sensuales y seductoras. Compariendo sala, pero en sitio independiente, se pueden observar sus fotografías, casi todas ellas composicione privadas.
4. Finalmente, se exhiben las obras dedicadas a la publicidad, trabajos siempre espectaculares, barrocos, que iniciaron un nuevo campo en el Art Nouveau.
Para terminar, siento la necesidad de señalar la obra que más me ha impresionado de toda la exposición, que es un pequeño dibujo, de no más de 30 por 40 cm., en lápiz azul sobre papel, del año 1925, titulado sencillamente como ”Retrato de mujer”, que representa el rostro de una mujer, que apoya sobre sus propias manos y que me ha cautivado por sus rasgos, pero especialmente por la fuerza que transmite su mirada. Si vais a ver la exposición, no dejeís de buscarlo.







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