Muchísima gente, numerosísimas actividades simultáneas y un continuo vagar de un lugar a otro, controlando el tiempo que se podía dedicar ya que urgía desplazarse a otro evento. Largas colas en los sitios más llamativos de la convocatoria, mucha música, fundamentalmente jazz y clásica, lo mejor sin duda alguna los lectores, aunque paralelamente hubo mucho curioso qué, en palabras oídas a un librero, sólo se acercan al libro cuando son convocados por los medios de comunicación, compran su ejemplar y a ponerlo en la estantería sin esperanza de ser leído. De todas maneras, como optimista que soy, mejor que lo tengan y tal vez algún día les de por abrirlo.
En mi caso, huí de los actos multitudinarios, de las firmas de autores, y disfrute de la Cuesta de Moyano en la noche, combinando paseo por la ciudad anochecida y compra de libros. Mis escogidos fueron: Arlington Park, de Rachel Cusk; El benefactor, de Susan Sontag; El juego del ángel, de Carlos Ruiz Zafón, y El libro de las ilusiones, de Paul Aster.




El paseo nocturno por la Cuesta de Moyano me pone los dientes largos. Seguro que disfrutaste mucho. Cuando voy a Madrid es uno de los sitios de visita obligatoria, ¿Que tal los libros, nos haras la critica cuano los leas? Que te parece el de Zafón?
Por supuesto, según los vaya leyendo ire haciendo un comentario. Pero habrá que esperar un poco, tango una lista de pendientes de leer bastante largo.
Gracisa por tu comentario.
A ver si esta noche me termino el de Horizontes Perdidos, que lo he tenido abandonado últimamente, y me pongo con el de Auster, que estoy deseando empezarlo!!
Al año que viene voy contigo a la noche de los libros